jueves, 17 de noviembre de 2011

Dios permitió que mi hijo Manuel siga vivo


Mi hijo Manuel es el menor de mis dos hijos, nació un martes 13 de noviembre. El médico que me asistió el parto, me dijo: "hoy es un día bien interesante, tú hijo nació enmantillado" le pregunté que significaba eso? Y me dijo "tu hijo va a ser un hombre exitoso". Luego, cuando viví en Estado Unidos, su maestra me dijo, "su hijo cuando sea grande será exitoso, apuesto a que va a ser un gran escritor", tenía en ese entonces cinco años.

Este año presentó su tesis y sacó 20 puntos, Mención Publicación. Se imaginan mi alegría. Se remontaron en mi memoria las palabras del médico y su maestra. Inmediatamente comienza hacer planes "me voy hacer un postgrado fuera del país..." o "hago el postgrado en Venezuela..." Y así, va cada día planificando, investigando. Son muchos los proyectos que tiene en su mente.

Pero el 31 del mes pasado a las cuatro de la tarde, casi lo dejan sin cristalizar sus sueños,  trataron de robarlo, recibió un tiro en el pecho con salida por la espalda. No tienen idea de mi angustia, es algo indescriptible, siento pánico de solo pensar que faltó poco para no tenerlo más a mi lado, por la Misericordia de Dios está vivo, gracias a Él lo tengo conmigo. Estuvo una semana hospitalizado en la Sala de Emergencias del Hospital Clínico Universitario de Caracas, una semana que se hizo un siglo.

Los días van pasando, aún está convaleciente de sus heridas y adolorido por una costilla lesionada; pero,  luchando juntos, tomados de la mano de Dios, creyendo que Él tiene algo bueno reservado para ambos.

Confieso que aún la angustia y los nervios están latentes en mí, no es fácil; tejo, oro en silencio, camino de aquí para allá, bajo a la panadería, trato de buscar a alguien para hablar lo que sea, me siento en la computadora a leer mis correos,  de cuando en vez discuto con mi hijo para no perder la costumbre, no estoy quieta un momento, pero en fin...

No puedo dejar de dar gracias, en primer lugar a mi Padre, por permitirle a mi hijo la vida, por protegerlo, cuidar cada uno de sus pasos, por darme fuerzas para seguir adelante; en segundo lugar, a mi familia y a todos mis amigos y amigas, que cariñosamente nos alientan con bellas palabras de optimismo. Dios los bendiga.

Torta de Zanahoria Weisshaar

El domingo 13 de noviembre mi hijo cumplió años,  vinieron sus amigos a celebrar y a su vez hacerle pasar un rato agradable debido a su estado de salud por un evento desafortunado. Haciendo de enfermera y atendiendo otras cosas no podía planear una celebración, sus amigos le hicieron una fiesta de "traje", no faltó nada. Su amiga Vanessa preparó una torta de zanahoria, me parece que quedó tan buena que quise compartirla con ustedes.

Ingredientes

3 tazas de zanahoria rayada
2 tazas de azúcar
2 tazas de harina
2 cucharaditas polvo de hornear
2 cucharaditas de canela en polvo
1 taza de aceite
4 huevos
1 taza de pasas (previamente pasadas por harina)

Preparación

Enmantequillar y enharinar el molde. Mezclar bien todos los ingredientes verter en el molde y hornear a 350º por 45 minutos más o menos. 

martes, 18 de octubre de 2011

Postre de piña

Esta receta me la pasó mi cuñada María Elena, es fácil de preparar y no necesita mayor gasto.Viene bien acompañado cuando sirva pescado o carne roja.

Ingredientes

1 concentrado de piña (en su defecto jugo de piña natural)
1 lata de leche condensada
1 Caja de gelatina de piña

Preparación

Diluir la gelatina en agua hirviendo, una vez diluida la gelatina se coloca en la licuadora, se agrega la leche condensada y el jugo de piña. Batir hasta cremar. Colocar  la mezcla en una envase y guardar en la nevera hasta que cuaje. (El jugo de piña se está sustituyendo por las tazas de agua que trae las instrucciones en la caja de gelatina).

jueves, 13 de octubre de 2011

Las osamentas de Jesús

A mi hijo Jesús, desde muy pequeño le gustaba la Paleontología. Contaba con 8 años, cuando en Estados Unidos se estrenó la película Jurasic Park. Indiana Jones despertó su interés de niño en aprender acerca de la arqueología, la historia de civilizaciones pasadas y como no podía tener huesos de dinosaurios se conformó con los huesos de cualquier animal.

Desde ahí, comenzó a sentirse el protagonista y creó su propio personaje; por cierto muy particular. Cuando regresamos a Venezuela, Pidió que le compraran su sombrero marrón, ya tenía un revolver color bronce (de juguete), el pantalón de kaky, la camisa y un mecate que simulaba un látigo. Éste fue también su disfraz en un Carnaval. (Les debo la foto).

La película lo inspiró, para hacer "expediciones" en la finca que tenía su papá. Se ponía su vestimenta. Listo para la aventura…

De sus expediciones coleccionaba osamentas de animales. Lo mejor de su colección eran los huesos de una yegua que se llamaba Eva, la misma que lo tumbó en una oportunidad haciendo expedición por allá en Yumare. Enterándose de la muerte de la yegua, le pidió a Tivo el capataz de la finca que lo llevara al sitio donde estaban sus restos, era un lugar que él no conocía, habían muchos huesos de animales hoy él cuenta que cuando vio todos esos huesos fue como si hubiera encontrado el mejor de los tesoros.

Los “trofeos” de su colección incluían: dos cabezas de perro de las cuales una la consiguió en la urbanización El Barbecho, una cola de cachicamo, una cabeza de morena, una vértebra de un pescado grande que no sabía qué era, la guara guara disecada, un chorrero de huesos de pollo, los cachos de toro y por supuesto la yegua casi entera (cabeza, caderas, fémures y costillas), los huesos los limpiaba y los barnizaba. También coleccionaba algunas piedras.

Cuando le dio neumonía ya recuperándose le dije que iba a limpiar su cuarto para que el polvo no le afectara, desocupando el close y el baúl encontré los huesos, Grité: “Fó!!!! Esto huele a muerto!!! Son los huesos!!!”).

Pero antes de botar las osamentas, se me ocurrió una travesura. Esperé que se hiciera bien tarde, llamé el ascensor, coloqué las piezas con mucho cuidado, como listas para un rito espiritista, en forma de altar; mandé el ascensor para el sótano y me senté a esperar la reacción del primero que lo viera.

En mi comunidad, cuando pasa algún acontecimiento fuera de lo común, soy a la primera que llaman; por supuesto sonó el timbre: ¡Señora, venga para que vea lo que hay en el ascensor!, -espere que me ponga unos zapatos-, le dije. Mi reacción fue de espanto ¡No lo puedo creer! ¡Qué es eso!; con la misma empezaron a llamar al conserje a otros vecinos. Nadie se atrevía a retirar esas osamentas, -Es que deben estar embrujadas, eso es una brujería para la comunidad- les comenté.

A todas estas, el señor conserje que era santero, preparó un rito para tumbar la brujería, prendió una vela y un tabaco, bailó, lanzó agua bendita, por último, tomó las osamentas y las metió en una bolsa grande de basura "y que para botarlas". Al rato dijo -Duerman tranquilos que ya el hechizo fue detenido, no hay peligro alguno-. Por supuesto, nadie supo hasta este momento, que la autora intelectual, fui yo.

Torta tres leche

Ustedes no me lo van a creer, cada vez que yo preparo esta torta, creen que es de la Colonia Tovar o de cualquier restaurante famoso; nada de eso... Me la enseñó un chef hace como 20 años, lamentablemente no guardé su nombre. Recuerdo que me dijo que el secreto está en las medidas exactas del bizcocho y no utilizar leche entera ni en polvo, para formar las tres leches.

Ingredientes para el bizcocho

200 grs de azúcar
150 grs harina sin leudante
    1 cuaradadita de polvo Royal
    5 huevos

Ingredientes de las leches

1 Pote de leche condensada
1 Pote de leche evaporada
1 Pote de leche descremada
1 copa de Ron

Ingredientes para el suspiro

4 claras de huevo
4 cucharadas de azúcar
4 cucharadas de canela
Preparación

Enmantequillar y enharinar el molde. Unir y batir todos los ingrediente. Colocarlo en el molde y hornear a 350º, hasta que la punta de un palillo salga limpia. Al sacar la torta del horno, aún caliente, pincharla con un tenedor con la idea de abrirle varios huecos, hágalo con delicadeza. 

Unir las leches con la copa de Ron, preferiblemente usar una batidora eléctrica. Esta mezcla la va ir incorporando al bizcocho poco a poco, digamos que cada 5 minutos la va bañando con la mezcla,  el propósito de esto es que la torta se impregne bien de la mezcla. Hágalo con paciencia.

Cuando ya ha terminado de cubrirla con las leches, cubre el bizcocho con el suspiro ayudándose con una paleta; al final le espolvorea con más canela. Guardar en la nevera hasta el momento de servirla. 

Desayuno suizo

La siguiente receta me la enseñó Ana (la chilena), fue mi vecina hasta hace 10 años. No se lo pierdan, un poco caro, pero saludable.

Ingredientes (para una ración)
- Avena en hojuelas
- Azúcar o miel
- Ciruelas pasas
- Pasas
- Nueces
- Almendras
- Maní
- Trigo con miel (viene en un frasco)

Preparación
Remojar la noche anterior la avena, azúcar o miel y las ciruelas pasas (en poca agua); al otro día, se le incorpora el trigo con miel más una fruta de su preferencia; luego agregue al plato las nueces, almendras y maní. EXCELENTE.

viernes, 7 de octubre de 2011

Antipasto

La siguiente receta es de mi cuñada María Elena, hay diversidad de Antipasto, pero te aseguro que si preparas éste quedarás muy bien con tus invitados.

2 coliflor pequeños
1/2 kilo de zanahoria
3 latas de sardina
3 latas de atún
2 latas de anchoa
1/2 kilo de pimentón
1 frasco de pepinillos
1 frasco mediano de vinagre de vino
1 lata de aceite de Oliva
1 frasco de salsa de tomate (397 grs.)

El coliflor, la zanahoria y el pimentón se cocinan, al hervir sacar el pimentón y el coliflor y dejar sólo la zanahoría para que se cocine bien. Luego, las sardinas, anchoa y atún, se trituran separadamente y luego se unen, a esto se le agrega la salsa de tomate, el vinagre y aceite, y el resto de los ingredientes. Todo lo viertes en una bandeja y lo llevas al horno hasta que hierva. ¡BUEN PROVECHO!