A mi hijo Jesús, desde muy pequeño le gustaba la Paleontología. Contaba con 8 años, cuando en Estados Unidos se estrenó la película Jurasic Park. Indiana Jones despertó su interés de niño en aprender acerca de la arqueología, la historia de civilizaciones pasadas y como no podía tener huesos de dinosaurios se conformó con los huesos de cualquier animal.
Desde ahí, comenzó a sentirse el protagonista y creó su propio personaje; por cierto muy particular. Cuando regresamos a Venezuela, Pidió que le compraran su sombrero marrón, ya tenía un revolver color bronce (de juguete), el pantalón de kaky, la camisa y un mecate que simulaba un látigo. Éste fue también su disfraz en un Carnaval. (Les debo la foto).
La película lo inspiró, para hacer "expediciones" en la finca que tenía su papá. Se ponía su vestimenta. Listo para la aventura…
De sus expediciones coleccionaba osamentas de animales. Lo mejor de su colección eran los huesos de una yegua que se llamaba Eva, la misma que lo tumbó en una oportunidad haciendo expedición por allá en Yumare. Enterándose de la muerte de la yegua, le pidió a Tivo el capataz de la finca que lo llevara al sitio donde estaban sus restos, era un lugar que él no conocía, habían muchos huesos de animales hoy él cuenta que cuando vio todos esos huesos fue como si hubiera encontrado el mejor de los tesoros.
Los “trofeos” de su colección incluían: dos cabezas de perro de las cuales una la consiguió en la urbanización El Barbecho, una cola de cachicamo, una cabeza de morena, una vértebra de un pescado grande que no sabía qué era, la guara guara disecada, un chorrero de huesos de pollo, los cachos de toro y por supuesto la yegua casi entera (cabeza, caderas, fémures y costillas), los huesos los limpiaba y los barnizaba. También coleccionaba algunas piedras.
Cuando le dio neumonía ya recuperándose le dije que iba a limpiar su cuarto para que el polvo no le afectara, desocupando el close y el baúl encontré los huesos, Grité: “Fó!!!! Esto huele a muerto!!! Son los huesos!!!”).
Pero antes de botar las osamentas, se me ocurrió una travesura. Esperé que se hiciera bien tarde, llamé el ascensor, coloqué las piezas con mucho cuidado, como listas para un rito espiritista, en forma de altar; mandé el ascensor para el sótano y me senté a esperar la reacción del primero que lo viera.
En mi comunidad, cuando pasa algún acontecimiento fuera de lo común, soy a la primera que llaman; por supuesto sonó el timbre: ¡Señora, venga para que vea lo que hay en el ascensor!, -espere que me ponga unos zapatos-, le dije. Mi reacción fue de espanto ¡No lo puedo creer! ¡Qué es eso!; con la misma empezaron a llamar al conserje a otros vecinos. Nadie se atrevía a retirar esas osamentas, -Es que deben estar embrujadas, eso es una brujería para la comunidad- les comenté.
A todas estas, el señor conserje que era santero, preparó un rito para tumbar la brujería, prendió una vela y un tabaco, bailó, lanzó agua bendita, por último, tomó las osamentas y las metió en una bolsa grande de basura "y que para botarlas". Al rato dijo -Duerman tranquilos que ya el hechizo fue detenido, no hay peligro alguno-. Por supuesto, nadie supo hasta este momento, que la autora intelectual, fui yo.
Muy buena esa historia de las osamentas y el ingenio que tuviste para desacerté de ellos, pero más ingenuos es el probé conserje, que creyó que realmente la comunidad estaba embrujada, si hoy por hoy se entera, diría que ridículo lo que realice.
ResponderEliminarQuiero dar las gracias, en especial a mi cuñada Xiomara, por tan hermosas palabras de aliento que me da, para seguir adelante y continuar el camino, A nadie le falta dios.
ResponderEliminarHoy quiero dedicarle estas líneas a ella, que esta pasando por un momento bastante difícil, pues su hijo menor fue victima del hampa y la delincuencia organizada que reina en nuestro país, la inseguridad de salir a la calle sin saber si regresamos a nuestras casas, pero la gran pregunta ¿ Cual inseguridad ?.Nos siguen, vigilan, nos roban, secuestran, nadie se da cuenta, es el caso de su hijo quien hoy esta en un hospital herido de bala, por un celular, secuestrado del subterráneo, golpeado y herido, malográndole la vida a una persona inocente y buena. Mientras los malhechores, bien gracias, en la calle, asechando al próximo.
A ella, Le expreso y reitero mi apoyo incondicional y también decirle que tenga mucha fe que todo saldrá bien.
Te dedico estas palabras, que con mucha fe, hacen milagro.
Puedo hacer todas las cosas por medio de Cristo que me fortalece, por lo tanto avanzare a través de esta preocupación en el poder de Cristo, que me pertenece para poder utilizarlo ahora y siempre. Amen