No sé, pero esta anécdota, un poco tonta, tuvo un impacto en mi infancia, cuando la recuerdo el corazón me palpita con alegría. Tenía como 8 años, estudiaba en el Colegio La Natividad segundo grado, estaban muy de moda las cestas para llevar los útiles escolares, mis amigas las lucían con mucha monería y yo pensaba que no estaba en nada, que no estaba en algo. "Abuelita cómprame una cesta para mis libros, están de moda". A mi abuela no le gustaba eso de "estar en algo", y le daba largas al asunto. Cada medio día que yo llegaba del colegio, mi abuela me tenía una bañera en el patio con agua, la calentaba con los rayos del Sol, a mi no me gustaba bañarme en el patio, era una pelea. Un día, llegue del colegio y mi abuela me dice "el agua te está esperando en el patio" -qué fastidio- demoré como una hora. "Xiomarita anda a bañarte que el Sol ya calentó el agua y si no te bañas no vas a tener la cesta" Cuando escuché CESTA, salí corriendo. No se imaginan la alegría que sentí cuando ví que mi cesta, estaba al lado de la bañera. Por fin logré lo que quería, bien tarde pero con mucha alegría.
me gustan sus escritos, felicitaciones,
ResponderEliminarNo había leído su comentario. Aunque tarde, muchas gracias.
EliminarNo entiendo porqué se borraron todas las imágenes.
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